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Los Arahuacos son un pueblo profundamente espiritual y conocedor de su propia filosofía, que tiene un carácter globalizador. Creen en la existencia de un Creador y Gran Padre, Kakü Serankua, del cual provienen los primeros dioses y seres materiales, otros padres como el sol y los nevados y otras madres como la tierra y la luna. Consideran a la Sierra como el ombligo del mundo, desde el cual se originó en las diferentes piedras.

“Los pueblos indígenas de Latinoamérica mantienen como principio la tradición para relacionar con otras culturas. Los Arhuacos, por ejemplo, hemos mantenido ese principio, que nos permite no solamente reconocer a todas las personas de la humanidad, sino a los otros seres. Estamos convencidos de que el equilibro de la humanidad está en el respeto hacia los demás seres, no solamente entre los humanos, también entre las diferentes culturas; pero no solamente las culturas humanas, sino esas culturas de la naturaleza.”
Moises Villafañes Izquerdo, Habitante de Nabusimake.
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Para los hermanos mayores existe una sola ley sagrada, inmutable, preexistente, primitiva y sobreviviente a todos y a todo. Podría el mundo existir o dejar de existir, sin que esto alterara en lo más mínimo la esencia de dicha ley, la cual constituye el pensamiento universal de lo no manifiesto, único origen de la vida. Esta ley de origen halla expresión en el universo. Se da entonces una hermosa asociación entre ley y pensamiento, que, a compás con el entorno, se transforma en ley natural. Esta ley natural da origen a la creación de la materia y a su evolución, equilibrio, preservación y armonía. Ellos constituyen los objetivos fundamentales del mamo, su razón de ser. El hecho es, no obstante, que el hermanito menor viola el orden inmutable de esta ley y lleva a la Madre Tierra (Séineken) y a todos los seres vertiginosos al despeñadero. Ésta es la razón por la cual exigimos imperativamente a la humanidad un cambio en su comportamiento general, en su conducta hacia nosotros y en el trato que le da a la Madre Tierra, nuestra madre real – madre de todas las madres e hija de la gran madre sabiduría. Todos estamos en deuda con ella. ¿Quién paga a la madre el aire que respiramos, el agua que fluye, la luz del sol?. Solamente a través de los Mamos y mediante los pagamentos se hace posible la cancelación de estas deudas. Los mamos de la sierra.





















